El VIH continúa siendo un importante desafío de salud pública a nivel mundial. Sin embargo, los avances científicos de las últimas décadas han cambiado radicalmente el panorama para quienes viven con el virus. Actualmente, el diagnóstico temprano, los tratamientos antirretrovirales de última generación y nuevas herramientas de prevención permiten controlar la infección y reducir significativamente el riesgo de transmisión.
Del primer medicamento a terapias más simples y efectivas
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El doctor Roberto Calderón, especialista en Medicina Interna y médico tratante de VIH en el Centro Ararat de Puerto Rico, en entrevista con la revista Medicina y Salud Pública, aseguró que la evolución del tratamiento del VIH representa uno de los mayores éxitos de la medicina moderna.
Recordó que en 1987 se aprobó el AZT, el primer medicamento disponible para combatir el virus. Aunque marcó un avance importante, no lograba controlar completamente la carga viral, lo que favorecía el desarrollo de resistencia al tratamiento.
Posteriormente surgieron nuevas familias de medicamentos que permitieron atacar al virus en distintos puntos de su proceso de replicación. Este avance dio origen a la terapia antirretroviral de alta potencia, capaz de reducir la carga viral hasta niveles indetectables.
"Ahora podemos tratar el virus con una sola tableta al día e incluso contamos con medicamentos inyectables que pueden administrarse cada dos o hasta cada seis meses", explicó Calderón.
La prevención también dio un salto histórico
Además de los tratamientos para quienes viven con VIH, actualmente existen herramientas preventivas que han demostrado una efectividad cercana al 100% cuando se utilizan correctamente.
Entre ellas se encuentra la profilaxis preexposición (PrEP), que puede administrarse mediante una tableta diaria o mediante medicamentos inyectables de acción prolongada.
Asimismo, el especialista destacó la disponibilidad de tratamientos de emergencia para personas que creen haber estado expuestas al virus.
"Una persona tiene hasta 72 horas para acceder a un tratamiento que puede evitar que la infección se establezca", señaló.
Pruebas rápidas: resultados en apenas 20 minutos
Uno de los cambios más importantes en los últimos años ha sido la facilidad para acceder al diagnóstico.
Actualmente existen pruebas rápidas que pueden realizarse con una pequeña muestra de sangre o mediante un hisopo oral y ofrecen resultados en aproximadamente 20 minutos.
Según Calderón, muchas de estas pruebas están disponibles en farmacias y centros de salud, lo que facilita el diagnóstico oportuno y la vinculación temprana a tratamiento.
"Antes una persona podía esperar varios meses para confirmar una infección. Hoy puede conocer su resultado en apenas 20 minutos", afirmó.
Romper el estigma sigue siendo una prioridad
Pese a los avances médicos, el especialista considera que aún persisten mitos y estigmas alrededor del VIH.
Por ello, insistió en que la educación continúa siendo la herramienta más poderosa para combatir la desinformación y fomentar que más personas conozcan su estado serológico.
"No hay que temerle al VIH. Lo importante es conocer tu diagnóstico y acceder a tratamiento lo más temprano posible", sostuvo.
Carga viral indetectable: un cambio que transformó el manejo de la enfermedad
Uno de los hallazgos más relevantes de los últimos años es que las personas que mantienen una carga viral indetectable gracias al tratamiento no transmiten el virus a sus parejas sexuales.
Este principio, conocido internacionalmente como "Indetectable = Intransmisible" (I=I), ha contribuido a reducir el estigma y a mejorar la calidad de vida de quienes viven con VIH.
Además, el diagnóstico temprano permite disminuir la formación de reservorios virales en el organismo, reduciendo el riesgo de complicaciones a largo plazo.
La recomendación: hacerse la prueba ante cualquier posible exposición
El especialista recomendó realizarse una prueba de VIH siempre que exista sospecha de exposición al virus.
Si el primer resultado es negativo, aconsejó repetir la prueba aproximadamente dos semanas después para descartar una infección reciente y, de ser necesario, acceder a estrategias de prevención.
"Hoy contamos con herramientas para prevenir, diagnosticar y tratar el VIH. Lo más importante es actuar a tiempo", concluyó.