La invitada de rojo. La de negro. La que lleva pamelón. La más elegante, quizá con pantalones. Las que se pusieron alpargatas. En todas las bodas se repiten algunos clichés porque resolver eso de vestir diferente y especial cuando hablamos de eventos señalados resulta complicado, más aún cuando en los tablones de inspiración de Pinterest se suceden impecables atuendos de las Grimaldi, Marta Ortega o Kate Moss, con presupuestos muy alejados del 99% de la población.
La buena noticia es que hemos resuelto la encrucijada. Para ello hemos cruzado varios criterios: el primero, el de no disfrazarse. Una boda no es la ocasión de experimentar con el estilo personal, es mejor evitar detalles rocambolescos, volantes exagerados, hombreras marcadísimas o lazos gigantescos, por muy tendencia que sean todos ellos. Ya se sabe: no hay nada más elegante que una mujer que lleva la ropa y no al revés.
Esto no significa renunciar a un punto de fantasía. Un color especial, un movimiento del tejido, algún pequeño capricho asimétrico. Existen marcas y creadores españoles que resuelven esa papeleta a la perfección: hemos seleccionado diseños que son elegantes, tienen carácter, están confeccionados con tejidos de calidad y te aseguran el sobresaliente.
12 marcas de invitada con diseños especiales
Cortana es la firma fundada por la diseñadora Rosa Esteva, con base creativa en Mallorca, donde también se ubica su atelier principal. La marca trabaja una producción de proximidad entre España e Italia, con especial atención a los tejidos naturales y a la confección artesanal. Su estética se mueve entre la fluidez mediterránea y un lujo silencioso muy reconocible, con siluetas etéreas y materiales como la seda o el cáñamo.
Amlul está liderada por la influencer y creadora Gala González, que ha convertido la firma en una extensión de su propio estilo: contemporáneo, femenino y con guiños a la moda internacional. Diseña y produce en Madrid, con una fuerte orientación digital y directa al consumidor. Sus vestidos, como los de aire minimal y colores suaves, se han consolidado como una opción recurrente entre invitadas jóvenes que buscan piezas fotogénicas para eventos sociales y quieren huir del clásico vestido con aires conservadores.
Laagam fue creada por Inés Arroyo, combinando diseño en Barcelona con producción principalmente en talleres europeos. La firma apuesta por un enfoque sostenible y una estética muy reconocible basada en prendas versátiles, drapeados y cortes que favorecen la reutilización. En el universo de invitada, se ha posicionado como una opción accesible y contemporánea, con vestidos pensados tanto para eventos como para el día a día elevado.
Eiko Ai , fundada en 2016 por la diseñadora barcelonesa Gloria Lladó, es una firma de estética minimalista y contemporánea que trabaja con producción en talleres europeos especializados, priorizando el diseño depurado y los acabados precisos. Su estilo se mueve entre lo arquitectónico y lo femenino, con vestidos que buscan una elegancia silenciosa, sin ornamento excesivo. En el terreno de invitada, destaca entre perfiles que prefieren una sofisticación sobria y menos evidente.
María Roch es una firma independiente fundada por la diseñadora del mismo nombre, con base en España y producción artesanal en talleres locales. Su estilo se caracteriza por el uso del color, los estampados artísticos y una visión muy personal de la feminidad. En invitada de boda es una marca con identidad fuerte, pensada para mujeres que buscan diferenciarse.
Bruna es una marca española, con sede y oficinas en Toledo, produce principalmente en Europa y ha construido su identidad en torno a los eventos. Sus colecciones son accesibles en este rango y apuestan por vestidos de invitada con cortes pulidos, colores intensos y un equilibrio entre tendencia y atemporalidad.
Coosy x Miguel Palacio , fundada en el año 2011 en Pontevedra por Virginia Pozo Castro, ha firmado una colaboración con el diseñador Miguel Palacio, uno de los representantes de la era dorada en la moda española, alejado de la industria desde hacía una década. El resultado son vestidos con volumen, patrón cuidado y una estética muy orientada a bodas y eventos formales.
Helena Mareque es una diseñadora nupcial gallega con atelier propio en Madrid, conocida por su trabajo artesanal y su producción local. Su universo se sitúa entre lo romántico y lo contemporáneo, con especial atención a los tejidos y los acabados hechos a mano. En invitada, es una firma de carácter muy personal, elegida por quienes buscan piezas únicas con un punto artístico.
Casoná es una firma nacida en Latinoamérica y confeccionada en España, creada por la diseñadora Carmelá Osorio (de Caracas, Venezuela) y la directora de arte Inés Sáinz (de Marbella, España). Nace del deseo de unir el mestizaje, el talento español y la cultura latinoamericana y sus prendas son elaboradas de manera ética en España, utilizando principalmente stock deshechado (deadstock) europeo de casas de lujo para promover la circularidad. Se distingue por siluetas fluidas, colores profundos y una estética sofisticada, pero sin encorsetarse.
Simorra nace en 1978 en Barcelona de la mano de Javier Simorra. En 2016, la marca entra en una nueva etapa de modernización con la incorporación de la familia Dimas. Su estilo se caracteriza por la experimentación con tejidos, texturas y volúmenes, es una marca elegante y con prendas estructuradas. En invitada de boda es una firma muy sólida, especialmente en eventos formales.
Redondo Brand es la firma del diseñador Jorge Redondo, que trabaja entre Madrid y talleres especializados en España e Italia. Su estilo es exuberante, teatral y muy reconocible, con volúmenes, colores intensos y un enfoque claramente escénico de la moda. En invitada de boda es una de las marcas de referencia en España para quienes buscan un look protagonista, muy fotogénico y de alto impacto visual.
Bimani es una firma española fundada en 2012 por la diseñadora Laura Corsini, que comenzó confeccionando blusas sencillas con un tejido sin arrugas y ha evolucionado en una de las marcas de referencia de invitadas a bodas y eventos. Su producción se realiza mayoritariamente en talleres españoles y una parte menor en países como Portugal, Turquía o Asia.