La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune, inflamatoria y crónica que afecta principalmente las articulaciones sinoviales, provocando dolor, rigidez, inflamación y, con el tiempo, deformidades articulares y limitación funcional.
Historia Clínica
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Paciente femenina de 48 años que consulta por dolor e inflamación en ambas manos, muñecas y rodillas desde hace aproximadamente ocho meses. Refiere rigidez articular matutina de más de una hora de duración, dificultad para realizar actividades cotidianas como abrir frascos y sostener objetos, además de fatiga constante y pérdida de peso no intencionada de 4 kg en los últimos meses. Niega traumatismos recientes. Tiene antecedentes familiares de enfermedades autoinmunes.
Examen Físico
La paciente se encuentra consciente y orientada. Se observa inflamación simétrica de las articulaciones metacarpofalángicas e interfalángicas proximales de ambas manos, dolor a la palpación y limitación de la movilidad. Las muñecas presentan aumento de volumen y sensibilidad. Se evidencia disminución de la fuerza de prensión y leve desviación cubital de los dedos.
Laboratorios
Hemoglobina: 11.2 g/dL. Leucocitos: 7,800/mm³. Plaquetas: 420,000/mm³. Velocidad de sedimentación globular: 65 mm/h. Proteína C reactiva: 32 mg/L. Factor reumatoide: positivo. Anticuerpos anti-CCP: altamente positivos. Función renal y hepática dentro de parámetros normales.
Estudios de Imagen
Radiografías de manos y muñecas muestran disminución del espacio articular, osteopenia periarticular y erosiones óseas tempranas compatibles con artritis reumatoide. La ecografía articular evidencia sinovitis activa y aumento de la vascularización sinovial.
Diagnóstico
Artritis reumatoide seropositiva activa de evolución moderada a severa, basada en criterios clínicos, serológicos y radiológicos.
Tratamiento
Se inició tratamiento con metotrexato semanal, ácido fólico, antiinflamatorios no esteroideos para control del dolor y un esquema corto de corticosteroides como terapia puente. Se recomendó fisioterapia, ejercicios de movilidad articular y seguimiento periódico por reumatología.
Evolución
Tras cuatro meses de seguimiento, la paciente presentó mejoría significativa del dolor, reducción de la rigidez matutina a menos de 20 minutos y disminución de los marcadores inflamatorios. Recuperó parte de su capacidad funcional y mejoró su calidad de vida.
Discusión
Este caso destaca la importancia del diagnóstico temprano de la artritis reumatoide. El reconocimiento oportuno de los síntomas iniciales y el inicio precoz de fármacos modificadores de la enfermedad permiten disminuir el daño articular irreversible, prevenir discapacidad y mejorar el pronóstico a largo plazo.
Conclusión
La artritis reumatoide constituye una de las principales causas de discapacidad por enfermedad inflamatoria articular. La identificación temprana de signos como rigidez matutina prolongada, inflamación simétrica y positividad de autoanticuerpos resulta fundamental para instaurar un tratamiento oportuno y evitar complicaciones permanentes.