En medio de la devastación provocada por los terremotos que impactaron la costa norte de Venezuela el pasado 24 de junio, una historia de supervivencia ha llamado la atención de los equipos de emergencia y de la comunidad afectada. Se trata de Fabiana Blanco, una niña de 12 años que fue rescatada con vida después de permanecer 32 horas atrapada bajo los escombros del edificio donde residía, en la localidad de Caraballeda, estado de La Guaira.
La menor quedó sepultada cuando el complejo residencial colapsó tras el doble movimiento sísmico que sacudió la zona. Durante más de un día permaneció inmovilizada en un reducido espacio entre los restos de la estructura, con escasas posibilidades de movimiento y a la espera de ser encontrada.
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Lo poco que encontró le ayudó a resistir
Según relató a BBC mundo, posteriormente, mientras intentaba acomodar una de sus piernas, que había quedado atrapada entre los escombros, logró mover algunos fragmentos de concreto y encontrar alimentos que le permitieron mantenerse consciente durante las horas de espera.
"Tenía una pierna doblada en una posición dolorosa y moví algunos escombros para poder estirarla. Al hacerlo me hice rasguños y cortes, pero encontré un bote de kétchup y un poco de queso rallado. Eso fue lo que me mantuvo consciente", contó la niña.
Su situación fue especialmente compleja debido a las limitaciones del espacio donde quedó atrapada, lo que dificultó cualquier intento de movimiento mientras avanzaban las labores de búsqueda.
Una búsqueda contrarreloj
Las tareas de rescate enfrentaron obstáculos desde las primeras horas debido a la inestabilidad de la estructura derrumbada. Inicialmente, los equipos no tenían certeza de la ubicación de la menor.
Sin embargo, el testimonio de una enfermera que había sido rescatada previamente permitió orientar las labores al informar que había escuchado la voz de una niña entre los escombros. Más tarde, un voluntario logró identificar el lugar exacto donde se encontraba Fabiana, facilitando el trabajo de los rescatistas.
Vecinos de la comunidad y unidades especializadas de bomberos trabajaron durante la noche para abrir un acceso seguro. Para iluminar el área utilizaron las luces de motocicletas y vehículos mientras perforaban el hormigón hasta lograr una vía de extracción.
Lesiones y balance del desastre
Tras ser rescatada, los médicos reportaron que la menor presentaba escoriaciones, hematomas y una fractura en el pie izquierdo, lesiones asociadas al colapso del edificio.
El complejo residencial Ritamar Palace, donde vivía su familia, sufrió daños casi totales como consecuencia de los terremotos. De acuerdo con los reportes de las brigadas de emergencia, de las cerca de 50 personas que se encontraban en el inmueble al momento del desastre, solo tres fueron localizadas con vida.
Las autoridades informaron que, hasta el 5 de julio, el balance de la emergencia ascendía a 3,342 fallecidos y cerca de 17,000 heridos en las zonas afectadas.
Expertos analizan las causas del colapso
Las evaluaciones preliminares apuntan a una combinación de factores que habrían favorecido el derrumbe de edificaciones en la costa norte venezolana.
Entre ellos figuran el impacto de las ondas sísmicas asociadas a la falla de San Sebastián y las características geológicas del terreno, compuesto por sedimentos y conos fluviales que habrían amplificado el movimiento del suelo.
Los especialistas también investigan el posible papel de deficiencias estructurales, incumplimientos de normas antisísmicas y el uso de materiales de construcción precarios en la magnitud de los daños registrados tras los terremotos.