Rubén Rus, el titular del juzgado de instrucción número 2 de Tarragona que investiga el caso Montoro, considera que no hay delito alguno en los correos electrónicos que el exministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, recibió de su jefe de gabinete con información fiscal, procedente de la Agencia Tributaria, de distintas personalidades. Con ese argumento, el juez ha rechazado la personación en la causa, como perjudicados, de cuatro personas: el exvicepresidente económico del Gobierno del PP Rodrigo Rato; el dirigente de Podemos Juan Carlos Monedero; el actual presidente de LaLiga, Javier Tebas y el periodista de ABC Javier Chicote. Todos ellos solicitaron personarse al conocer la existencia de unos correos que incluían datos suyos e investigaciones a las que habían sido sometidos por Hacienda.
Rus considera que el caso que investiga se ciñe a los pagos de empresas fabricantes de gases industriales, integradas en la Asociación de Fabricantes de Gases Industriales y Medicinales, a la asesoría jurídica Equipo Económico, creada por Cristóbal Montoro en 2006. Esta sería el canal adecuado para conseguir una interlocución directa con la cúpula del Ministerio de Hacienda y lograr así dos rebajas fiscales consecutivas a través de dos cambios legislativos consecutivos. Considera por ello que se beneficiaron de una “red de influencias” en la que Equipo Económico jugaba un papel esencial.
Cuatro de los afectados por esas comunicaciones entre el que ocupaba el cargo de ministro de Hacienda y su jefe de gabinete han intentado personarse al considerar que el acceso a sus datos incurría en diversos delitos. En cambio, el juez Rus considera que Montoro, por su papel como ministro y por tanto como máximo responsable de Hacienda, podía tener acceso a esa información. Además alega que esos correos no salieron de la esfera del ministerio, no llegando a terceras personas, por lo que no considera que se produjera revelación de secretos.
“No se desprende la comisión de ninguna conducta penalmente relevante”, concluye el auto que deniega a la personación de Javier Tebas, que fue protagonista de tres correos que llegaron al buzón electrónico de Montoro. En uno de ellos se informaba que se había entregado documentación sobre Tebas a Fiscalía Anticorrupción “que probaba la existencia de delito fiscal (si bien es cierto que, por un importe reducido)” y se informaba que esta había dado carpetazo al asunto sin admitir a trámite la denuncia, por lo que se había procedido a remitir la misma a la fiscalía de Madrid. “La AEAT sospecha que pueden probar delitos más graves ligados a corrupción”, explicaba el jefe de gabinete. Los hechos se remontan a 2015, cuando la Agencia Tributaria pretendió practicar un registro en el domicilio de Tebas.