Wisin y su esposa, Yomaira Ortiz, están colmados de alegría ya que la vida les ha vuelto a dar la oportunidad de convertirse en padres por cuarta vez. Como recordaremos, hace 5 años la pareja experimentó la pérdida de su bebé, a quien llamaron Victoria. La pequeña falleció al mes de nacida debido a que padecía el síndrome trisomía 13. El matrimonio tuvo conocimiento de la enfermedad congénita de su hija durante el quinto mes de gestación y a pesar de que los médicos les recomendaron la interrupción del embarazo como una alternativa, no consideraron esa opción y defendieron su derecho a la libertad de tenerla.
“Lamentablemente, nunca un hijo y un ser querido se superan con una prueba como esa, siempre está ahí, ni este hijo tampoco suplanta o de una forma tapa ese dolor. No, no es así. Son cosas diferentes pero gracias Dios estamos viviendo, después de aquella tormenta, un momento bonito. Fue algo que no pedimos”, nos explica Juan Luis Morera Luna, nombre de pila del cantante puertorriqueño.
Con la esperanza quebrada y sin planes de volver a intentarlo, el exitoso cantante y su esposa no contaron con que el destino les tenía una grata sorpresa para este 2021. En una charla sincera y exclusiva para HOLA! USA, el también productor junto a la madre de sus dos hijos, Yelena de 12 años y Dylan, de 13, nos revelan que están en la dulce espera.
Curiosamente, es ahora que también a los casi 5 meses de embarazo están listos para gritarle al mundo que esta vez el universo les sonríe con un futuro integrante de la familia, el cual será varón y llevará por nombre Daniel.
Así lo confirman en esta hermosa sesión de fotos que les presentamos y que fue celebrada en su natal Puerto Rico, lugar dónde han decidido fijar su residencia, en compañía de sus familiares y amigos más cercanos. Por ello, celebramos el Día del Padre con esta magnífica noticia. A continuación, todos los detalles de cómo ambos viven esta nueva aventura, la reacción de sus hijos y los preparativos que tienen para la llegada de su príncipe en noviembre próximo.
“Amo a mi bebé, amo a mis hijos, a mi esposa, son para mí una bendición, han sido llaves de mi madurez, así que me siento feliz de que esto sea una contestación divina y eso me llena. Los dos estamos saludables así que podemos disfrutar de este proceso”.
Yomaira: Nos enteramos bien pronto y yo apenas tenía cuatro semanas de embarazo, entonces me daban mareos y yo decía que no podía ser eso y bueno, le pedí a una amiga que me trajera una prueba a casa en secreto, una prueba de estas caseras y salió que sí. Ahí fue cuando el mundo se paralizó. Nos organizamos para ver cómo dar la noticia a Juan Luis. Wisin: Yo no lo sabía, ni me imaginaba tampoco. Yelena tiene 13 años y Dylan tiene 12, así que ya hace más de una década que se nos olvidó cambiar pañales, pero deseando desde hace mucho tiempo poder tener un hijo y lo más importante es que esté saludable. Estamos felices, disfrutando el proceso. Creo que no merecemos tantas bendiciones. No estoy hablando a nivel profesional, sino a nivel personal. Gracias a Dios Yomaira está embarazada y lo más importante es que todo esté en orden, todo está bien.
Yomaira, ¿cuánto tiempo tienes de embarazo?Ahora mismo, 14 semanas.
¿Cuál fue tu reacción al enterarte que estás en la dulce espera?Fue un momento de verdad que no me lo esperaba. Hacía poco que yo acababa de entregarle a Dios la situación y de decirle: “mira, ya no te voy a pedir más tener bebés o reclamar”. Con la situación de Victoria siempre me iba a faltar ella. Así que cuando vi el positivo, dejé caer la prueba y me quedé... Llamé a mi hermana, mi amiga estaba conmigo y yo decía: ¿qué es esto, es real? Escribí a mi ginecóloga que ya me dijo: “¡Felicidades!” No me dijo que me hiciese una prueba de orina, de sangre o un chequeo. No lo podía creer.
¿Cómo le diste la noticia a Wisin?El plan era llamar a Luis pero no sabía cómo decírselo, quería que fuera una sorpresa, que sea especial. Entonces, él me vio nerviosa y yo cerré la puerta de mi cuarto, intentando guardar la emoción para darle una sorpresa bonita. Ese día llamé a un par de amigas mías, nos fuimos a las tiendas a montar una sorpresa que fuera rápida porque ya no aguantábamos más. Compramos dos o tres cositas; un biberón, una ropita de bebé y un amigo mío le escribe una nota que decía: “Hola, papá”, para dársela a él, en una súper ceremonia. Él abre la caja y no se da ni cuenta (risas). Abrió la caja, la miró y preguntó porqué tenía tantas cosas de bebé, y yo... Los niños habían abierto sus cajas y ya se habían dado cuenta, ellos estaban llorando. Él seguía mirando y hasta que dijo: “¡estas preñada!” y yo: “¡sí!”
El plan era llamar a Luis pero no sabía cómo decírselo, quería que fuera una sorpresa, que sea especial. Entonces, él me vio nerviosa y yo cerré la puerta de mi cuarto, intentando guardar la emoción para darle una sorpresa bonita. Ese día llamé a un par de amigas mías, nos fuimos a las tiendas a montar una sorpresa que fuera rápida porque ya no aguantábamos más. Compramos dos o tres cositas; un biberón, una ropita de bebé y un amigo mío le escribe una nota que decía: “Hola, papá”, para dársela a él, en una súper ceremonia. Él abre la caja y no se da ni cuenta (risas). Abrió la caja, la miró y preguntó porqué tenía tantas cosas de bebé, y yo... Los niños habían abierto sus cajas y ya se habían dado cuenta, ellos estaban llorando. Él seguía mirando y hasta que dijo: “¡estas preñada!” y yo: “¡sí!”
Según las fotos, vemos que será un varoncito, cuéntenos sobre la revelación del sexo del bebé...
Wisin: Nadie sabía nada. Yo pensaba que Yomaira sabía y ella pensaba que yo sabía. Fue un momento chévere, fue un momento de afirmación de que es una bendición del cielo y de que es real porque de verdad este tipo de eventos uno lo hace para saber el sexo, pero más allá de eso hay unas bendiciones que van de la mano que son inexplicables. Me da mucha alegría poder tener el bebé y que sea saludable; pero, más aún ver a Yomaira disfrutar el proceso de manera correcta, porque lo que ella ha pasado no es fácil.
Después de la experiencia que pasaron con Victoria en 2016, ¿no hubo miedos? ¿cómo van llevando este proceso?
Yomaira: Pues, sí. Obviamente, lo primero que uno piensa es ¿y si me vuelve a pasar? ¿y si el bebé tuviera algo? Tuve que enfrentarme a que mi hija no está. Eso es bueno porque viví unas experiencias increíbles con Dios y, claro, el miedo es real, existe, y claro que sentí miedo, es normal. Ahora me siento bien y tengo la certeza de que Dios está en control y esperando en él. Viviendo día a día. Ya sabemos que el bebé está bien porque me hice la misma prueba que me hice con Victoria, una prueba genética que sabemos que el bebé 100 % está saludable y eso me brindó un poco de paz.
Luis, ¿cómo has vivido ese mismo proceso?
Dios es tan perfecto que en este momento manda a nuestro hijo, todo está saludable porque sabe que de una forma u otra, ya estamos listos. Lamentablemente, nunca un hijo y un ser querido se superan con una prueba como esa, siempre está ahí, ni este hijo tampoco suplanta o de una forma tapa ese dolor. No, no es así. Son cosas diferentes; pero, gracias Dios estamos viviendo, después de aquella tormenta, un momento bonito. Fue algo que no pedimos.
Dios es tan perfecto que en este momento manda a nuestro hijo, todo está saludable porque sabe que de una forma u otra, ya estamos listos. Lamentablemente, nunca un hijo y un ser querido se superan con una prueba como esa, siempre está ahí, ni este hijo tampoco suplanta o de una forma tapa ese dolor. No, no es así. Son cosas diferentes; pero, gracias Dios estamos viviendo, después de aquella tormenta, un momento bonito. Fue algo que no pedimos.
Dios es tan perfecto que en este momento manda a nuestro hijo, todo está saludable porque sabe que de una forma u otra, ya estamos listos. Lamentablemente, nunca un hijo y un ser querido se superan con una prueba como esa, siempre está ahí, ni este hijo tampoco suplanta o de una forma tapa ese dolor. No, no es así. Son cosas diferentes; pero, gracias Dios estamos viviendo, después de aquella tormenta, un momento bonito. Fue algo que no pedimos.
¿Pueden compartir con nosotros el nombre?
Yomaira: Claro, sí se va a llamar Daniel.
¿Por qué Daniel, por algo en particular?
Yomaira: Daniel es un profeta de la Biblia y es una persona que eligió la muerte antes que negar a Dios, entonces entre todos lo que estábamos pensando, a él [Dylan] le gusta la historia de Daniel. Wisin: Daniel está chévere, me gusta y a él le gusta. A mí me gusta eso porque va a ser un niño y ese va a ser su compinche. Va a ser otro de parte de su pandilla, como digo yo, un niño. Feliz por Dylan también, porque creo que este proceso se lo está disfrutando al máximo.
¿Cómo sienten la paternidad en esta etapa de sus vidas?
Wisin: Creo que muchos de los errores que cometí como padre, quizás por inmadurez, boberías. Quizás regañar de una manera incorrecta a tus hijos, no sé. Ahora voy a poner en práctica esa madurez con mi nuevo bebé. Ya tengo otra mentalidad. Ahora mi mentalidad es más familiar, más personal. Así que estoy feliz. Otro niño y lo más importante, saludable y Yomaira está bien, Yelena está bien, Dylan está bien, así que bendecidos.
Wisin: Creo que muchos de los errores que cometí como padre, quizás por inmadurez, boberías. Quizás regañar de una manera incorrecta a tus hijos, no sé. Ahora voy a poner en práctica esa madurez con mi nuevo bebé. Ya tengo otra mentalidad. Ahora mi mentalidad es más familiar, más personal. Así que estoy feliz. Otro niño y lo más importante, saludable y Yomaira está bien, Yelena está bien, Dylan está bien, así que bendecidos.
Wisin: Creo que muchos de los errores que cometí como padre, quizás por inmadurez, boberías. Quizás regañar de una manera incorrecta a tus hijos, no sé. Ahora voy a poner en práctica esa madurez con mi nuevo bebé. Ya tengo otra mentalidad. Ahora mi mentalidad es más familiar, más personal. Así que estoy feliz. Otro niño y lo más importante, saludable y Yomaira está bien, Yelena está bien, Dylan está bien, así que bendecidos.
Wisin: Amo a mi bebé, amo a mis hijos, a mi esposa, son para mí una bendición, han sido llaves de mi madurez, así que me siento feliz de que esto sea una contestación divina y eso me llena. Los dos estamos saludables así que podemos disfrutar de este proceso.
¿Cuáles son los preparativos que están haciendo para la llegada de Daniel?
Wisin: Tengo una casa y me iba a mudar. Estaba a punto de mudarme ya. Todo el mundo que tiene casas o la ha construido sabe que uno no para de gastar y el trabajo no para, y cuando ya pensé que había terminado, aparece Daniel y ahora tengo que hacer un cuarto nuevo porque no tenía uno extra.
Wisin: Tengo una casa y me iba a mudar. Estaba a punto de mudarme ya. Todo el mundo que tiene casas o la ha construido sabe que uno no para de gastar y el trabajo no para, y cuando ya pensé que había terminado, aparece Daniel y ahora tengo que hacer un cuarto nuevo porque no tenía uno extra.
Wisin: Tengo una casa y me iba a mudar. Estaba a punto de mudarme ya. Todo el mundo que tiene casas o la ha construido sabe que uno no para de gastar y el trabajo no para, y cuando ya pensé que había terminado, aparece Daniel y ahora tengo que hacer un cuarto nuevo porque no tenía uno extra.
Wisin, ¿qué te ha enseñado tu familia, tus hijos?
Creo que lo más importante es la tolerancia. Yomaira ha podido tolerar quién soy y tolerar mi carrera artística, que es muy difícil. Aquí está Yelena, que tiene ya 13 años, está Dylan, pero hubo un momento donde yo nos lo veía, yo llegaba a mi casa y los veía diferentes físicamente; pero, en ese momento no le daba tanta importancia porque iba corriendo tan rápido que eso para mí no era lo más importante. Doy gracias a Dios por ella [Yomaira] porque es parte fundamental. Las facturas de mis empresas las paga ella, yo no tengo las facturas, ¿sabes por qué? No hay nadie más que cuide así mi dinero y mis pertenencias que mi esposa. Eso es de mis hijos, eso es para ellos, así que somos un equipo. Creo que trabajar en equipo me ha hecho crecer en todos los sentidos y gracias a Dios por eso.
Creo que lo más importante es la tolerancia. Yomaira ha podido tolerar quién soy y tolerar mi carrera artística, que es muy difícil. Aquí está Yelena, que tiene ya 13 años, está Dylan, pero hubo un momento donde yo nos lo veía, yo llegaba a mi casa y los veía diferentes físicamente; pero, en ese momento no le daba tanta importancia porque iba corriendo tan rápido que eso para mí no era lo más importante. Doy gracias a Dios por ella [Yomaira] porque es parte fundamental. Las facturas de mis empresas las paga ella, yo no tengo las facturas, ¿sabes por qué? No hay nadie más que cuide así mi dinero y mis pertenencias que mi esposa. Eso es de mis hijos, eso es para ellos, así que somos un equipo. Creo que trabajar en equipo me ha hecho crecer en todos los sentidos y gracias a Dios por eso.
Creo que lo más importante es la tolerancia. Yomaira ha podido tolerar quién soy y tolerar mi carrera artística, que es muy difícil. Aquí está Yelena, que tiene ya 13 años, está Dylan, pero hubo un momento donde yo nos lo veía, yo llegaba a mi casa y los veía diferentes físicamente; pero, en ese momento no le daba tanta importancia porque iba corriendo tan rápido que eso para mí no era lo más importante. Doy gracias a Dios por ella [Yomaira] porque es parte fundamental. Las facturas de mis empresas las paga ella, yo no tengo las facturas, ¿sabes por qué? No hay nadie más que cuide así mi dinero y mis pertenencias que mi esposa. Eso es de mis hijos, eso es para ellos, así que somos un equipo. Creo que trabajar en equipo me ha hecho crecer en todos los sentidos y gracias a Dios por eso.