Durante años fue símbolo de cuidado, elegancia y respeto, pero esa era ha llegado a su fin. Cada vez más jóvenes (y no tan jóvenes) han decidido dejar la plancha a un lado. ¿Qué hay detrás de este cambio de hábito?
Eso sí, no todo vale. En bodas, entrevistas o actos formales, las arrugas en la ropa siguen sin estar bien vistas. El fin del planchado no es definitivo ni para todos, depende del contexto y del mensaje que cada uno quiera transmitir.
©Foto: Lourdes Balduque (Getty Images)
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