El fin de semana libre de impuestos es un periodo en el cual los Estados participantes eximen del impuesto estatal a productos de determinadas categorías. Estas “vacaciones fiscales”, como también es llamado, suelen programarse a finales del verano, antes del regreso a clases, para ayudar a las familias a ahorrar en compras esenciales como materiales escolares, ropa y aparatos electrónicos. En algunos Estados se centra en la preparación para desastres e incluye productos como suministros para huracanes, o equipos para actividades al aire libre como armas de fuego o artículos de caza.
Cada Estado tiene sus propias normas y artículos elegibles, además de que algunos pueden incluir exenciones fiscales locales, municipales o del condado, incluso si se exime la parte estatal. En muchos sitios, los artículos se deben encontrar dentro de un límite de precio establecido por el Estado para que aplique el “descuento”, pero en algunos, como en Connecticut, no existe un límite. Incluso cambian los días de duración de este pase libre de gravámenes de región a región.
La exención fiscal la aplican los comercios de forma automática al momento de pagar, así que los compradores no necesitan rellenar formularios.
Es importante considerar que, si el tope es de $100 para ropa, cada prenda individual debe costar $100 o menos para obtener el beneficio; sin embargo, si se compran unos zapatos que cuestan $125 y el límite también es de $100, probablemente se tendrán que pagar impuestos sobre ese artículo. Además, conviene revisar el sitio web del departamento de impuestos de cada Estado, ya que puede haber excepciones. En Nuevo México, por ejemplo, la ropa está exenta, pero los uniformes deportivos y los trajes de baño no.
A continuación, la lista de los Estados donde se llevan a cabo los fines de semana libres de impuestos, y cuál es el costo máximo por artículo aplicable.