Angélica Valetransita una nueva etapa de su vida con madurez, amor propio y nuevas ilusiones. Después de 14 años, la actriz terminó su matrimonio con Otto Padrón, padre de sus hijos, y aunque fue un momento duro, hoy se encuentra feliz y realizada en todo sentido. El pasado fin de semana, estrenó la tercera temporada de Juego de Voces (TelevisaUnivision), reality en el que nuevamente ha deleitado al público con su simpatía como conductora. A propósito de este lanzamiento, la también cantante habló con ¡HOLA! Américasde la relación con sus hermanos, de sus hijos y nos reveló si ha vislumbrado darse una nueva oportunidad en el amor.
“Estoy feliz de la vida y emocionada”, confesó Angélica al hablar de la nueva edición de Juego de Voces, el exitoso reality show de talento musical que ha conducido por tres temporadas consecutivas y en el que este año comparte con Ricardo Margaleff. “El elenco está sensacional, una vez más vuelven a contratar a gente que quiero mucho, así que me siento en familia otra vez”, agregó la actriz, quien a su vez se dijo sorprendida por la forma en la que se refrescó el programa este año.
En esta temporada Juego de Vocespropone una dinámica titulada Hermanos y Rivalesen la que participan integrantes de famosas dinastías musicales y se enfrentan unos contra otros en diferentes desafíos agrupados en distintos equipos. Isabely Mayte Lascurain, ‘Las Pandora’; Jorgey Ernesto D’Alessio; Alexy Camila Fernández; José Luisy Raúl Roma, de Río Roma; y Oswaldo‘Walo’ y Esteban Silvasson las celebridades que integran este proyecto estrenado el pasado 22 de marzo.
Angélica, hija de la icónicaAngélica Maríay Raúl Vale, ahondó en la relación que tiene con sus propios hermanos Lourdesy Raúl Vale Jr, a quienes su padre tuvo en su primer matrimonio. También habló de sus amados Angélica Masiely Daniel Nicolás, de 13 y 11 años, respectivamente, a quienes comparte con Otto.
La actriz, quien el pasado mes de noviembre celebró su cumpleaños 50, reflexionó también sobre su vida en estos momentos, en especial luego de su separación. Pese a lo vivido, Angélica admitió estar feliz y en “un romance” consigo misma.
"Estoy muy enamorada de mi presente y todo lo que he vivido es lo que me ha traído hasta aquí"
Es que entre hermanos yo digo que esta temporada va a haber mucha más rivalidad. Porque entre hermanos el bullying sí se da, porque más confianza. Como papá uno siempre quiere que a su hijo le vaya mejor que a uno y eso es lo que pasaba un poco en la temporada pasada, pero esta vez siento que va a ser diferente y muy divertido. Están obviamente unas consentidas que son 'Las Pandoras', Isabel y Mayte Lascuráin, que las conocemos de toda la vida. A mí nada más me contratan a gente que quiero, entonces se me divide el corazón siempre.
Mis niños Fernández, Camila y Alex, que estoy tan contenta de que estén ahí porque están haciendo cosas tan impresionantes con esas voces maravillosas que tienen. Van a sorprender muchísimo, de verdad muchísimo. Y ya para acabarla, la cerecita del pastel, mis primos Jorge y Ernesto D’Alessio, que crecimos juntos. Mi mamá es madrina de bautizo de Jorge, entonces hemos estado todos los cumpleaños juntos, todas las fiestas, o sea, Jorge y Ernesto han estado en mi vida siempre.
Fíjate que no, estábamos hablando el otro día con el elenco que el escenario de Juego de Voces es un escenario muy imponente. Yo no sé qué pasa en ese escenario, porque cada vez que me toca cantar, que pocas veces han sido, impone de una manera impresionante. Entonces siempre es un reto llegar a hacer este programa, incluso para conducir, el estar concentrada, el que te salga bien, el estar animando, entreteniendo a la gente, que ahora sí que no se te caiga el programa, que no se te caiga el ritmo, siempre es un reto. Siento que en un programa tan importante como Juego de Voces los retos no se acaban nunca, los retos siempre están ahí. Yo me pongo siempre muy nerviosa antes de empezar a grabar, pero ya después ya pues como pez en el agua, te digo, en familia.
Más bien con mis hermanos mayores, porque con mis hermanas chicas nos llevábamos muchos años y no tuve la oportunidad de convivir tanto con ellas, pero mis hermanos mayores sí. Ahí a la que 'bulleábamos' era a mi hermana Lulú, yo era la más chiquita y es que Lulú era la de en medio, ese es el problema. Los que nos uníamos éramos Raúl y yo, creo que, hasta la fecha, cuando se trata de 'bullear', siempre Lourdes es la más golpeada, pero te amo, Lourdes, te amo con toda mi alma.
Tengo la fortuna de sí haber sido hija única, pero al mismo tiempo haber tenido dos hermanos maravillosos que sí los siento y los amo como si fueran mis hermanos también de mamá. Crecimos juntos y el día de hoy mi hermano es mi héroe, lo amo con toda mi alma, y mi hermana es mi soporte. Entonces, tengo dos hermanos maravillosos que la vida, que la vida me dio siendo hija única.
Aquí no son tres, entonces me falta uno para la dinámica que se hacía en mi casa, me faltó el tercero. Pero ahora ya se aman, pero ahora ya se pelearon… Yo les digo: “A ver, ustedes se tienen que llevar bien, yo los traje para que no estuvieran solos en la vida. O sea, a ver, cálmense los dos, ámense”. Y sí, obviamente tienen sus peleas, pero siempre acaban abrazados, siempre acaban apoyándose el uno al otro. Una unión tan bella y tan especial que sí la reconozco porque yo tengo esa unión con Raúl y con Lulú.
Mis hijos también se llevan muy bien con sus primos, con todos los hijos de mis hermanos se llevan súper bien, se aman. Por más que hay un poco de diferencia de edades entre ellos, cada vez que se ven se ponen a jugar. Los adolescentes se vuelven niños otra vez cuando llegan mis hijos para jugar con ellos un poquito. Tienen una relación hermosa, y ahí también nos vemos reflejados, Raúl, Lourdes y yo, un poco en nuestros hijos y eso es un regalo de Dios hermoso.
Fíjate que me encuentra en un momento muy bonito de mi vida, porque sí, aunque estoy pasando por un proceso de divorcio, me he reencontrado conmigo. Estoy en una etapa muy hermosa y creo que también tiene que ver con haber llegado al quinto piso. Esto de cumplir 50 años ha sido muy interesante porque me estoy queriendo mucho, estoy respetándome mucho, estoy apapachándome mucho. Estoy de verdad en un momento bien especial en mi vida y eso, creo que se refleja también en la conducción y en lo divertidos que estamos, porque así me siento en la vida.
Siento que para atrás ni para coger impulso, como dicen por ahí. Y así estoy, con muchas ganas de vivir, con muchas ganas de ser feliz, con muchas ganas de tenerme a mí cada vez mejor. Es un romance que estoy teniendo conmigo muy hermoso, y eso me está llenando de una manera muy especial.
Entendí que tengo mucha paciencia, y es cosa que no pensé que tenía. Me dejó el recuperarme a mí, el reconocerme, el reiniciar, pero ahora con una sapiencia mucho mayor a la que tenía, con un respeto hacia mí mismo mucho mayor del que tenía. Y sí, claro, todas las experiencias son maravillosas porque siempre vas a aprender. Así que estoy agradecida con la vida con Dios, este, y sobre todo por esos dos hijos maravillosos que tengo.
Mira, si no es George Clooney o Robert Downey Jr., no quiero saber nada de nadie (risas). No, todavía no, es demasiado pronto, todavía no. No digo que de esa agua no beberé porque luego me regañan. No dudo que en algún momento pase, pero ahorita no, todavía no.
Creo que de lo único que me arrepiento es de haberle dejado de hablar a mi papá cuando yo tenía 17 años. Le dejé de hablar dos años y se me fue muy rápido, eso es lo único que cambiaría. Si volviera el tiempo atrás, me diría: “Angélica, no seas bruta, goza a tu papá porque se te va a ir bien rápido”. Y entonces lo hubiera gozado más, hubiéramos empezado a tener una relación, la que tuvimos después, porque sí tuvimos una relación hermosa después de esos dos años. Te digo, todo sirve para algo y sí, quizá lo hubiera dejado de hablar dos días, no dos años. Pero de ahí en fuera no, no cambiaría absolutamente nada, porque sí estoy muy enamorada de mi presente y todo lo que he vivido es lo que me ha traído hasta aquí. Entonces sí, no, no vale la pena cambiar nada.